Lunes 24 de Abril de 2017
HISTORIA DE VIDA
Dejó todo en Bariloche para ponerse al servicio de un pequeño poblado misionero
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El médico Hugo Molina abandonó su trabajo y su casa en el Sur y se compró una chacra en el paraje "La Corita" de Concepción de la Sierra, de 279 habitantes según el último censo. "Estoy a disposición de los vecinos", anunció.

Unas vacaciones en familia en una chacra del paraje “La Corita”, en Concepción de la Sierra, sin conexión a internet y prácticamente sin señal de celular le alcanzó para tomar la decisión de renunciar a su trabajo en el hospital de Bariloche (Río Negro) y mudarse a esta localidad rural misionera que, en el último censo de 2010, tenía 279 habitantes.


Esta es la historia del médico especialista en terapia intensiva Hugo Molina, nuevo habitante de “La Corita” desde hace poco más de 25 días junto a su esposa, Carmen, ingeniera agrónoma; y su hijo menor, Lorenzo, de ocho años.

“Mi hijo mayor, Agustín, no se mudó con nosotros porque empezó la facultad este año”, contó el médico a PRIMERA EDICIÓN en una "escapada" que realizó a Posadas para matricularse en el Colegio de Médicos de Misiones.

Del frío de Bariloche al calor de Misiones
“Sé muy bien lo que es vivir en una zona de mucho calor porque nací en el Chaco y estudié Medicina en la Universidad Nacional del Nordeste (Unne). Después de recibirme, nos mudamos con mi señora a Bariloche done vivimos 16 años. La verdad es que Bariloche nos recibió muy bien y en esa ciudad logré progresar en lo profesional, lo personal y lo económico. Pero nuestro sueño siempre fue vivir en el campo algún día, por eso, tiempo atrás compramos una chacrita en “La Corita”, lo hicimos como inversión y pensando en mudarnos dentro de muchos años. Es un lugar muy tranquilo y hermoso, Misiones no tiene nada que envidiarle a Bariloche, es una provincia preciosa”, aseguró.

El año pasado, la familia Maidana vino a pasar las vacaciones y a conocer la chacra, “estuvimos un par de semanas sin televisión, ni computadoras y vimos a nuestros hijos jugando afuera, andando en bicicleta, corriendo bajo la lluvia, explorando por ahí... la experiencia nos cambió como familia. Por eso, volvimos a Bariloche y decidimos dejar todo para instalarnos en el paraje. Días atrás, mi hijo comenzó el tercer grado en la escuela, porque en “La Corita” hay primaria y secundaria”.

Médico y productor
Molina no solo piensa seguir ejerciendo la medicina en su nuevo hogar, sino además convertirse en un chacarero más de la zona. “Ya tengo las manos lastimadas de intentar arreglar algunas cosas. El dueño anterior tenía una muy linda chacra, bien armada, que fue casi abandonada después de su fallecimiento. La chacra tiene varias hectáreas de yerba y queremos agregar una granja de animales. Mi señora es ingeniera agrónoma, ella trabajaba antes en el Inta y después dejó y se dedicó a ser ama de casa. Por eso, le digo en broma que ahora, en Misiones, es su turno de trabajar en su profesión”, contó.

“La Corita no tiene médico y por eso me puse a disposición de todos los vecinos desde el primer día que nos mudamos, más allá de si me contratan o no desde el Ministerio de Salud Pública de Misiones. El Intendente me dijo que había un cargo de médico pendiente para la zona, pero no sé si me van a nombrar. Hay una salita de primeros auxilios en el pueblo, que está a un kilómetro de mi casa, donde va un médico una o dos veces por semana. Independientemente de eso, estoy dispuesto a atender a todos los que me lo pidan. A mí me gusta conocer a las personas con las que trato, dedicarles tiempo a mis pacientes para poder hablar”, confió.

Molina es especialista en terapia intensiva y también trabajó muchos años en el servicio de emergencia, “me considero especialista en medicina crítica porque me dediqué muchos años a la emergencia y en la guardia central donde se ve de todo. En el hospital de Bariloche trabajé seis años y el año pasado rendí para pasar a planta permanente... donde me pasaron y acabo de renunciar para venir a Misiones”.

En los pocos días que lleva en la provincia, ya tuvo oportunidad de asistir en un accidente de tráfico ocurrido cerca de su casa, “salí a la ruta buscando señal del celular para poder comunicarme con mi familia que vive en el Chaco y justo fui testigo de un accidente con una moto. Asistí al conductor de la moto, un hombre de 60 años, hasta que llegó la ambulancia desde San Javier”.

Se compraron un colectivo para hacer la mudanza
Según confió el médico, la mayoría de sus amigos lo trataron de loco cuando les contó que se venía a vivir a la colonia misionera. “Y creo que sí somos un poco locos, para que se den una idea, para hacer la mudanza nos compramos un colectivo viejo donde cargamos todo. Tardamos diez días en llegar desde Bariloche hasta La Corita”, contó entusiasmado.

Con el objetivo cumplido, ahora quiere vender el colectivo o cambiarlo por un tractor “ahora no sé qué hacer con el colectivo estacionado en la chacra y un tractor me sería de mayor utilidad”, bromeó.

A esta altura de su vida, este médico reflexionó que “elegimos en función de lo que necesitábamos como familia. A Bariloche fuimos porque queríamos progresar profesional, personal y económicamente; y conseguimos nuestros objetivos. Ahora, queremos hacer lo que realmente necesitamos y eso es vivir en paz, disfrutar”

Fuente: Primera Edicion

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