GDOR VIRASORO. Crece el conflicto laboral en la Lorestadora Tapebicuá, ubicada en la localidad de Gobernador Virasoro, debido a la amenaza de un corte total de la Ruta Nacional N.º 14. En este marco, el Ministerio de Seguridad de la Nación desplegó un operativo con 60 efectivos de Gendarmería para prevenir posibles incidentes en la zona donde se encuentra ubicada la forestadora.
El conflicto se originó hace más de un mes, cuando la empresa Forestadora Tapebicuá S.A. paralizó su producción y cesanteó a 520 operarios. Desde entonces los trabajadores mantienen un acampe en reclamo de sus puestos de trabajo y una respuesta de los directivos de la compañía, sin obtener hasta ahora ninguna solución.
En un comunicado los trabajadores explicaron que su decisión de cortar la ruta se debe al «silencio de los dueños de la empresa, que se niegan a reincorporarnos, abonar lo adeudado y mostrar sus cuentas». Además, los operarios acusaron al Gobierno provincial de «indiferencia» y denunciaron que la ayuda que les fue prometida «nunca llegó», llevando la situación a un «límite inhumano».
La medida de fuerza, respaldada por el Sindicato de Obreros de Madereros de Corrientes (Somc) y la Unión de Sindicatos de la Industria Maderera de la República Argentina (Usimra), busca ser el único medio para que su reclamo sea escuchado. Frente a la amenaza, la Provincia comenzó a depositar el subsidio, que se pagará por dos meses. Sin embargo, en el nuevo comunicado los trabajadores remarcan que el desembolso se realizó solo después de la presión de anunciar un corte de ruta.
«Este subsidio es apenas un alivio. Queremos ser reincorporados y que se auditen las cuentas de la empresa», señalaron.
CRISIS RECURRENTE
Los problemas en Tapebicuá S.A. no son recientes, se iniciaron hace años y derivaron en distintos procesos de achique, con el cierre de plantas y el despido de más de 100 trabajadores.
La actual situación se mantiene con una alta tensión en el lugar del acampe, mientras los gendarmes se encuentran en alerta para intervenir en caso de que los trabajadores cumplan con su advertencia.
El despliegue de Gendarmería en Virasoro subraya la gravedad de una crisis laboral que parece no tener una salida a la vista. Con 520 familias afectadas y un acampe que ya lleva tres semanas, la amenaza de un corte de una ruta clave como la N.º 14 eleva la apuesta en un conflicto que parece haberse enquistado.
La falta de diálogo entre las partes y las acusaciones cruzadas hacia la dirigencia provincial y empresarial demuestran que la tensión es máxima en una localidad que depende de la actividad forestal, y la intervención de las fuerzas de seguridad es una medida para evitar que el reclamo se desborde, mientras la solución de fondo sigue pendiente.
Fuente: Norte Corrientes



