ITUZAINGO. A más de medio año de su inauguración formal por parte del entonces gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, el puerto de Ituzaingó permanece sin operaciones. Desde el sector industrial denuncian que la parálisis de esta obra de 50 millones de dólares no responde a cuestiones de infraestructura, sino a una profunda «falta de decisión política» a nivel nacional que impide mejorar la competitividad de exportaciones clave como la madera y la yerba mate.
Pablo Rigal, gerente forestal de Las Marías y titular del aserradero de la firma en Virasoro, fue contundente al analizar la situación: «Los puertos y las condiciones están. Este es un tema más político que logístico».
Según el empresario, la falta de operatividad afecta la rentabilidad tanto de la industria como de los pequeños productores.
El punto de conflicto central radica en la infraestructura legal. El sector forestal señala que para que el puerto sea viable se requiere de un flujo constante de barcazas, preferentemente de origen paraguayo por sus bajos costos operativos.
Sin embargo, el Decreto 340/25, que buscaba desregular la Marina Mercante y otorgar tratamiento de matrícula nacional a buques extranjeros, fue rechazado por el Congreso de la Nación.
La normativa naufragó en el Poder Legislativo debido a que incluía incisos que restringían el derecho a huelga y generaban controversia sobre la soberanía fluvial.
Para la industria, este rechazo fue un golpe letal a la puesta en marcha inmediata, ya que permitía operar naves extranjeras sin necesidad de personal argentino, reduciendo drásticamente los costos.
Fuente: Medios Digitales



