SANTO TOMÉ. Luego de cerrarse el escrutinio de la edición 2026 del carnaval santotomeño , el clima en la Comparsa Ipanema oscila entre el orgullo por la entrega de sus integrantes y una cierta disconformidad por los resultados obtenidos. Nicolás Ramírez, presidente de la entidad, admitió que, si bien mantienen una actitud autocrítica, los fallos de los jurados dejaron un sabor amargo en la institución, que aspiraba a obtener otros premios y retener el del rubro batería, cosa que finalmente no se dio.
Nicolás Ramírez, presidente de la institución, analizó los resultados de la reciente edición. Cuestionó criterios de puntuación, explicó por qué no pudieron contar con jurados de Paso de los Libres y lamentó apreciaciones sobre un supuesto «plagio» que los perjudicó.
“Nos quedan sensaciones agridulces por cómo se dieron las cuestiones en ciertos rubros. Creemos que estábamos para más, pero esta es la dinámica del carnaval”, expresó Ramírez. El dirigente señaló que, aunque hay errores internos por pulir, el factor del jurado fue determinante en el desenlace de la competencia.
El problema de los jurados y el reglamento
Uno de los puntos que más dejó “tela para cortar” de esta edición fue la conformación del cuerpo de jurados. Ramírez explicó que una renovación profunda en el reglamento del carnaval demandó más tiempo del previsto, lo que impidió contratar a jurados experimentados de otras localidades.
“Teníamos planificado que la reestructuración del reglamento llevaría un tiempo, pero se extendió demasiado. Para cuando finalizamos, la Asociación de Jurados de Paso de los Libres ya había pactado con otros carnavales”, reveló el presidente. Ante esta situación, las comparsas locales acordaron realizar una convocatoria general. “Optamos por la gente que estaba interesada en jurar; eran las alternativas que se manejaban en ese momento, no había muchas”, añadió.
Cuestionamientos técnicos: del Chamamé al «plagio»
La falta de familiaridad de algunos jurados con la idiosincrasia del carnaval santotomeño fue otra de las quejas centrales. Ramírez ejemplificó esto con el caso de un músico de Curuzú Cuatiá que otorgó puntajes llamativamente bajos (como un 7) en la primera noche, cuando el reglamento señala que se puntúa de 9 a 10 en cada rubro. “Nuestro carnaval tiene una impronta diferente. Quizás faltó compenetrarse más con nuestra identidad carnavalera”, analizó.
Sin embargo, uno de los puntos que generó cierto malestar fue la quita de puntos al Samba Enredo por un supuesto plagio a la Marcha de San Lorenzo. Ramírez desmintió categóricamente esta apreciación técnica: “Para que sea plagio tiene que haber más de siete acordes idénticos, e Ipanema solo usó cuatro. Está explícito en la devolución del jurado y nos terminó perjudicando de igual manera. Fue una apreciación muy errónea”.
El mensaje a los integrantes y el camino al 2027
A pesar del «dolor» que genera no haber alcanzado a retener el premio en el rubro Bateria, el presidente de Ipanema envió un mensaje de tranquilidad a la batería, al cuerpo de baile y a los colaboradores. “Dieron el máximo de punta a punta. La comparsa salió muy bien todas las noches gracias al esfuerzo de su gente” señaló, aunque lo que ocurrió en la primera noche con dos de los carros no era lo esperado.
Mirando hacia el futuro, Ramírez aseguró que ya se plantean una reestructuración interna para encarar el próximo año. “Haremos una evaluación final para ver qué nos faltó y con qué vendremos de aquí en adelante para mejorar en el 2027. Vamos a trabajar para que la opción que se elija el año que viene sea realmente beneficiosa para el espectáculo”, concluyó.
Fuente: Digital Santo Tomé



