Tras la finalización de la fiesta del «Rey Momo», efectivos de la Provincia y localidades vecinas esperan poder percibir los 78 mil pesos prometidos por cada noche de servicio adicional.
SANTO TOMÉ. A casi dos meses de haber concluido otra edición más del carnaval en esta ciudad, pareciera ser que todavía quedaron algunos “salditos” pendientes de abonar con gente que prestó servicios durante las tres noches en la fiesta del rey momo. Se trata de los servicios adicionales que cumplieron efectivos de la Policía de la Provincia de Corrientes, a quienes se les prometió abonar determinado monto por cada noche, pero hasta el día de hoy nada de eso ocurrrió.
El malestar de los efectivos policiales va en aumento, pero hasta el momento nadie se hace cargo, según consignaron a Digital Santo Tomé fuentes dignas de crédito. Según se pudo establecer, a cada agente del orden se les solicitó los datos correspondientes y número de CBU a los 80 efectivos por cada noche de “farra” y así en su momento hacerles la transferencia correspondiente.
Las cifras acordadas y no abonadas
Las fuentes indicaron que son 80 los policías que esperan ver en la pantalla de los cajeros automáticos del Banco Provincia el monto acreditado por los adicionales realizados; lo acordado en su momento era que cada policía iba a percibir 78 mil pesos por cada noche de corso. Hasta ahora nada de eso se efectivizó a efectivos policiales no solo de Santo Tomé, sino también de localidades vecinas que tuvieron que ser convocados para que quienes concurran a presenciar el corso tuviesen una “noche tranquila”.
Incertidumbre sobre la responsabilidad del pago
¿Pero quién tiene que pagar esa suma? A este interrogante, las fuentes indicaron que en teoría quien tendría que hacerlo es el Ministerio de Seguridad de la Provincia, organismo este que fue quien ordenó realizar los operativos de seguridad a solicitud de los organizadores de la fiesta de momo.
Un balance desigual frente a la próxima edición
En el carnaval santotomeño casi todos disfrutaron de las tres noches de desfile de las comparsas Marabú, Fon Fon e Ipanema; la mayoría de los comerciantes que apostaron a invertir en la fiesta de momo salieron ganando, terminó siendo un “negocio redondo” para todos o quizás para “unos pocos” a decir de algunos que conocen de cerca el negocio del corso, menos hasta ahora para quienes debieron estar más de diez horas brindando seguridad dentro y fuera del corsódromo.
Así las cosas, pasaron los días, las semanas y hasta ya casi un par de meses y “no pasa nada”, la plata no aparece, mientras los comparseros ya guardaron las plumas y los tambores para comenzar a hablar ya de cómo se va a organizar el corso del año que viene. Mientras tanto, los policías siguen en la “dulce espera”.
Fuente: Digital Santo Tomé



