Pese a los rumores de recambio y el desgaste en el ambiente, «el brasilero» continuará presidiendo la CCC por un año más. Marabú retiene el mando tras su reciente campeonato, mientras que Turma do Fon Fon e Ipanema completan la cúpula de cara a una edición marcada por el desafío económico.
SANTO TOMÉ. En la noche del miércoles, la Casa de la Cultura y del Bicentenario fue escenario del primer encuentro formal de la Comisión Central del Carnaval (CCC). Con la mira puesta en la edición 2027, la reunión no solo sirvió para delinear el plan de trabajo, sino para definir una conducción que estuvo envuelta en versiones de cambio hasta último momento.
Continuidad con sello campeón
Siguiendo el reglamento interno que otorga dos años de gestión a cada comparsa, Marcelo Almeida —representante de la actual campeona, Marabú— fue ratificado en la presidencia con el aval de su comparsa. Aunque Almeida había manifestado públicamente en su momento su intención de dar un paso al costado, finalmente aceptó la reelección para cumplir su segundo año de mandato.
La nueva mesa directiva quedó conformada de la siguiente manera:
- Presidencia: Marcelo Almeida (Marabú).
- Vicepresidencia 1ra: Diego Garay (Marabú).
- Tesorería: Turma do Fón Fón.
- Secretaría: Comparsa Ipanema.
Los rumores de «oxigenación» que no prosperaron
Días previos a la asamblea, el nombre de “Chano” Ramírez sonó con fuerza como el posible sucesor de Almeida. Fuentes cercanas a las comparsas admitieron que en sectores de la competencia (específicamente en Fón Fón e Ipanema) no se veía con malos ojos un cambio de mando. El objetivo era «oxigenar» un ambiente desgastado tras los últimos resultados del Carnaval 2026.
Se destacaba en Ramírez un perfil más dialoguista para equilibrar el fanatismo que suele imperar en las reuniones; sin embargo, Marabú hizo valer su posición bajo la premisa de que “equipo que gana no se toca”.
Un camino cuesta arriba
Más allá de los nombres, el gran desafío de la gestión de Almeida será la organización de la fiesta en un contexto económico crítico. La baja en la coparticipación y la recaudación, mencionada recientemente por autoridades municipales, obligará a la CCC a una ingeniería financiera extrema para sostener el brillo de la fiesta más convocante de Santo Tomé.
Con las autoridades ya confirmadas, comienza ahora el arduo trabajo de galpones, contratos y logística para que el «Rey Momo» pueda volver a las calles en 2027.
Finalmente, un dato para destacar, es que desde Blanco y San Martín miran de reojo y con cierta preocupación la marcada pérdida de autenticidad que tuvo el carnaval santotomeño en los últimos años, aunque reconocen el nivel alcanzado. No obstante, se supo que incomoda un poco el hecho que permanentemente se pregona y se destaca al carnaval de Paso de los Libres, Uruguayana y Rio de Janeiro y se deja de lado las raíces que dieron vida al corso de Santo Tomé. En medio de todas estas cuestiones, el carnaval de Santo Tomé «arrancó» rumbo a la edición 2027.
Fuente: Digital Santo Tomé



