SANTO TOMÉ. La crisis económica y la delincuencia rural sumaron un nuevo y alarmante capítulo en la localidad. Históricamente, el accionar de los cuatreros se centraba en el robo y faenamiento de ganado vacuno u ovino. Sin embargo, fuentes de primera mano confirmaron un preocupante cambio de tendencia: el inicio del faenamiento de equinos para consumo humano. Si es para “parar la olla todo sirve” admitieron gente que conoce este tipo de cuestiones.
El hecho se descubrió en una chacra ubicada en las cercanías de la planta frigorífica local, en la zona ribereña conocida como «Toma de Agua», próxima al puerto Las Vacas y al Puente Internacional. En ese predio, los propietarios hallaron restos de un caballo que había sido carneado en las últimas 48 horas.
Los autores del ilícito se llevaron los cortes principales del animal y dejaron los despojos en el lugar. Asimismo, se reportó la desaparición de un segundo equino, que se presume corrió la misma suerte.
Intervención policial y alarma social
Ante el hallazgo, los damnificados pusieron en conocimiento de lo sucedido ante la Delegación de la Policía de Seguridad Rural y Ecológica (PRIAR) de Santo Tomé, cuyas autoridades, se estima que ya iniciaron las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables.
Este episodio puede llegar a generar preocupación tanto en el sector productivo como en la comunidad en general. Los vecinos manifiestan una marcada preocupación ante la falta de límites y el deterioro social, evidenciado en prácticas delictivas que antes resultaban inusuales en la zona gastronómica y cultural de la región.
Así las cosas, el faenamiento de caballos ha comenzado a registrarse en Santo Tomé, evidenciando una crisis económica que expande los límites del abigeato tradicional.
Fuente: Digital Santo Tomé



