Monseñor Montini llamó a una “revolución educativa” y a dejar de lado las rivalidades para construir una sociedad más solidaria

Durante el tradicional Te Deum del 25 de Mayo en Santo Tomé, Monseñor Gustavo Montini instó a los dirigentes y a la comunidad a “ponerse en el lugar del otro”. Advirtió con preocupación sobre el aumento de la violencia en niños y adolescentes.

 

SANTO TOMÉ (Corrientes).– En el marco de las celebraciones por el aniversario de la Revolución de Mayo de 1810 , en la mañana de este lunes se llevó a cabo el tradicional Te Deum en la Iglesia Catedral y Parroquia Inmaculada Concepción. La ceremonia religiosa contó con la presencia de las máximas autoridades municipales, encabezadas por el intendente Augusto Suaid. El eje central de la jornada estuvo marcado por la homilía de Monseñor Gustavo Montini, quien lanzó un fuerte llamado a la reflexión social y política, centrado en la necesidad de recuperar los valores comunitarios y la empatía.
El desafío de la empatía y el legado jesuítico
Inspirado en el Evangelio, Monseñor Montini presentó a Jesús como el máximo ejemplo de compasión y compromiso frente a un pueblo desorientado, destacando que el verdadero progreso nace del principio de “ponerse en el lugar del otro”. En este sentido, conectó la fecha patria con la historia local, rescatando el modelo de las antiguas reducciones jesuíticas de la región, donde se promovía una organización social basada en el respeto mutuo, la dignidad humana y la vida comunitaria.
El obispo recordó que la verdadera libertad obtenida en 1810 no se limita a la independencia política. Por el contrario, exige aprender a convivir con responsabilidad, madurez y valores firmes frente a una cultura actual que muchas veces se ve marcada por el individualismo y la confrontación.
Alerta por la violencia juvenil y la responsabilidad adulta
Uno de los puntos más críticos de la homilía fue la advertencia del prelado sobre el aumento de los episodios de violencia entre niños y adolescentes. Montini señaló de manera directa que este fenómeno no es aislado, sino que refleja fielmente la fragilidad del mundo adulto y la falta de un acompañamiento afectivo y formativo real.
Ante este escenario, hizo un llamado directo a los adultos y a la dirigencia política y social para que actúen como verdaderos referentes a través de:
    • Ejemplos claros de honestidad y transparencia.
    • Búsqueda activa de la paz social.
    • Apertura al diálogo sincero.
    • Espíritu de servicio desinteresado.

Un mensaje de unidad para la Patria
Hacia el cierre de su alocución, el religioso invitó a toda la comunidad de Santo Tomé a deponer los intereses personales y las rivalidades sectoriales. Remarcó que la construcción de una patria más justa, fraterna y solidaria es una tarea colectiva que requiere adoptar los sentimientos de compasión de Cristo. El encuentro ecuménico finalizó con una oración especial donde se pidió la bendición de Dios para el futuro de todo el país y, de manera particular, para el pueblo santotomeño.
Digital Santo Tomé
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