SANTO TOME. Un efectivo de la Brigada de Investigaciones recibió cinco puntos de sutura tras ser agredido por dos hombres. Hay malestar en algunos efectivos de la fuerza por demoras judiciales en la orden de detención de los sospechosos.
Un violento y confuso episodio alteró la calma del fin de semana en la ciudad de Santo Tomé. Un cabo primero de la Policía de Corrientes, identificado como el efectivo de apellido Rojas (conocido localmente como «Morito»), fue brutalmente agredido en la cabeza con una botella. El ataque ocurrió en horas de la madrugada del domingo en las inmediaciones de las calles Brasil y Escalada, dejando al uniformado inconsciente y con heridas que requirieron atención médica de urgencia en el Hospital San Juan Bautista.
El trasfondo del ataque
Según informaron fuentes ligadas a la investigación, Rojas – quien presta servicios en la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional Quinta – se encontraba de franco y vestido de civil. El efectivo se dirigió a un kiosco cercano a su domicilio para realizar una compra cuando fue increpado por dos sujetos. Al reconocerlo, los agresores comenzaron a insultarlo al grito de «policía botón».
Tras un breve intercambio de palabras, la confrontación verbal escaló rápidamente a una agresión física. Los individuos atacaron al cabo primero propinándole al menos dos golpes certeros en la cabeza con una botella de vidrio. El impacto provocó el desmayo inmediato de Rojas, quien quedó tendido en el suelo.
Intervención vecinal y asistencia médica
Testigos del hecho indicaron que la situación podría haber tenido consecuencias aún más graves si no fuera por la intervención de un vecino. Al escuchar los ruidos de la pelea, el vecino salió a la calle, lo que obligó a los atacantes a interrumpir la golpiza y darse a la fuga de manera inmediata.
Rojas fue trasladado de urgencia al Hospital San Juan Bautista. En el centro de salud, los médicos le practicaron las curaciones pertinentes y le aplicaron cinco puntos de sutura en el cuero cabelludo debido a las heridas cortantes. El efectivo permaneció internado en observación durante algunas horas antes de ser dado de alta.
Malestar por la demora judicial
La investigación penal quedó a cargo del fiscal en turno bajo la carátula de «Tentativa de Homicidio», y las actuaciones policiales están siendo labradas por el personal de la Comisaría Segunda de Santo Tomé.
Sin embargo, el caso generó un marcado descontento interno dentro de la fuerza policial. Diversos efectivos manifestaron su malestar debido a la excesiva lentitud de la Fiscalía para emitir las órdenes de detención, a pesar de que los agresores ya se encontraban plenamente identificados. «Si hubiese sido al revés y el policía fuera el agresor, ya estaría detenido, en disponibilidad y trasladado», reclamaron de forma unánime fuentes de la fuerza, enfatizando que la orden judicial recién se expidió de manera oficial el lunes por la noche.
Fuente: Digital Santo Tomé



