CORRIENTES. Un estudio exploratorio, realizado como trabajo integrador de la Especialización en Tecnologías de la Información Geográfica de la Facultad de Humanidades de la UNNE, estimó la distribución actual y potencial de los cerdos asilvestrados o jabalíes en el macrosistema de Iberá.
La introducción de animales silvestres fuera de su rango de distribución original genera modificaciones en los ecosistemas mediante procesos de depredación, competencia, transmisión de enfermedades, pastoreo selectivo, entre otros factores.
El jabalí y el chancho cimarrón (Sus scrofa) son considerados plagas exóticas invasoras perjudiciales. Mientras el jabalí es la especie silvestre original de Europa, el cimarrón es un cerdo doméstico que escapó y se volvió salvaje.
Por su amplia dispersión, adaptabilidad a diferentes ambientes y los impactos negativos que generan a la producción y la biodiversidad de los ecosistemas, es considerada una de las cien especies con mayor potencial invasivo en el mundo.
En Argentina actualmente los cerdos asilvestrados se encuentran en al menos diez ecorregiones y en la provincia de Corrientes están presentes en casi todos los ambientes, y si bien se desarrollan programas de control para reducir su cantidad y el impacto que ocasiona, la especie sigue expandiéndose hacia nuevas áreas.
En ese contexto, como parte del abordaje de la problemática de los mamíferos invasores en la provincia de Corrientes, un Trabajo Integrador Final en la Especialización en Tecnologías de la Información Geográfica (Hum-UNNE), evaluó, por medio de la generación de modelos computacionales, la distribución actual y expansión potencial de los cerdos asilvestrados en la región del Iberá.
Según las conclusiones principales del estudio, «el macrosistema del Iberá presenta un mosaico de ambientes diversos, compuestos especialmente por esteros, lagunas, pastizales y bosques nativos, que hacen de este un sitio propicio para la proliferación de la especie, ya que aquí encuentra en abundancia recursos como alimento y refugio».
El trabajo, de carácter exploratorio, estuvo a cargo del flamante especialista Bernardo Holman, quien en diálogo con UNNE Medios destacó que el objetivo fue aportar herramientas e información de rigor técnico y científico que puedan servir como insumo para las acciones que se vienen realizando para tratar de mitigar los impactos que las especies invasoras generan al ambiente y la producción.
Detalles del trabajo
En el marco del estudio, que contó con la asistencia como tutor de Osvaldo Cardozo, (Hum-UNNE), se trabajó con el software MaxEnt Maximum Entropy, un modelo de análisis que predice áreas potenciales de presencia o distribución potencial de especies basándose únicamente en puntos de ocurrencia y en variables ambientales como temperatura, precipitación, entre otras.
Con ese fin, los datos de presencia del jabalí y sus híbridos fueron obtenidos de tres fuentes: Global Biodiversity Information Facility (GBIF; www.gbif.org ); datos propios recolectados en campo mediante GPS y datos aportados por cazadores particulares pertenecientes al Proyecto de Control de Fauna Exótica de la Dirección de Parques y Reservas de la provincia de Corrientes.
En tanto, el conjunto de datos utilizado para realizar el modelado consistió en 19 variables climáticas obtenidas y se incluyeron además datos de cobertura y usos de suelo.
El área de estudio abarcó la totalidad de la Reserva Natural Iberá, un área protegida de la provincia de Corrientes de aproximadamente 1.300.000 hectáreas, un macrosistema de humedales que abarca cerca del 14,6% del territorio provincial.
Entre las observaciones principales del estudio, se destaca que los modelos desarrollados mostraron una fuerte relación negativa con temperatura y precipitación lo que indicaría una preferencia de la especie por climas templados y con menor humedad.
Fuente: Epoca



