Ordenan el desalojo total del predio de la Sociedad Italiana en Santo Tomé tras 25 años de irregularidad

SANTO TOMÉ. El histórico edificio de la Sociedad Italiana de esta ciudad deberá quedar completamente vacío en las próximas semanas. La medida responde a una directiva explícita emanada de la Inspección General de Personas Jurídicas de la Provincia de Corrientes, en el marco del proceso de regularización de la entidad tras un cuarto de siglo de inactividad institucional.
La conducción de la sociedad civil se encuentra actualmente en manos de un triunvirato normalizador, cuya misión principal es convocar a una asamblea de socios, algo que no ocurre desde hace 25 años.
La Inspección General de Personas Jurídicas de la Provincia exige liberar las instalaciones como requisito clave para la normalización institucional. Un restaurante, un gimnasio y una escuela de patín deberán abandonar el lugar.
Una exigencia provincial ineludible
Según confirmó recientemente el presidente del triunvirato interventor, Juan Alberto Lovato, el organismo provincial que fiscaliza a las personas jurídicas impuso como condición obligatoria desalojar a todos los ocupantes actuales del predio. La normativa provincial exige que las instalaciones edilicias sean entregadas a las nuevas autoridades que resulten electas de manera limpia y sin ningún tipo de ocupación.
Esta ordenanza afecta de forma directa a tres actividades que se desarrollan en el lugar:
    • Gastronomía: Un conocido local comercial del rubro gastronómico que funciona en las instalaciones desde hace más de diez años.
    • Deporte: Un gimnasio que alquila o utiliza el espacio.
    • Cultura y recreación: Una escuela infantil de patín que dicta sus clases en el predio.

Plazos ajustados y una tarea compleja
La comisión normalizadora cuenta con un plazo legal estricto de 60 días para regularizar los padrones y convocar formalmente a la asamblea general desde el momento de su designación.
Al día de hoy, ya transcurrieron más de 20 días desde que las autoridades interventoras asumieron sus funciones. El triunvirato tiene por delante una tarea compleja, ya que debe avanzar a contrarreloj con los trámites administrativos de la convocatoria mientras gestiona la salida pacífica de los inquilinos y actividades que daban vida al emblemático edificio.

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