CORRIENTES. La posibilidad de que El Niño se presente con intensidad durante la primavera encendió una señal de alerta en Corrientes. El investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) Ditmar Kurtz advirtió que, de repetirse un escenario similar al registrado durante el fuerte episodio de 1998, más de tres millones de hectáreas de la provincia podrían verse afectadas por la presencia de agua.
En una entrevista con radio Dos, el especialista explicó que los distintos pronósticos coinciden en anticipar un fortalecimiento del fenómeno durante septiembre y octubre. Sin embargo, remarcó que el impacto concreto dependerá fundamentalmente de la cantidad de precipitaciones y del volumen de agua que aporten los ríos.
Kurtz señaló que el escenario puede generar encharcamientos, anegamientos e inundaciones, con consecuencias diferentes según cada zona. En sectores como los Esteros del Iberá, por ejemplo, el exceso hídrico podría traducirse principalmente en grandes superficies anegadas.
El investigador consideró que existe alrededor de un 80% de probabilidad de que El Niño se desarrolle, aunque aclaró que ese porcentaje no permite determinar por sí solo la magnitud de los daños. La intensidad de las lluvias y la evolución de los cursos de agua serán los factores que definirán el alcance del fenómeno.
Los antecedentes históricos son utilizados como referencia para dimensionar el riesgo. Kurtz explicó que los registros permiten identificar qué superficies permanecieron cubiertas de agua durante anteriores episodios de El Niño y advirtió que, si el fenómeno alcanza la intensidad prevista, podría configurarse un panorama semejante al de 1998.
El impacto no se limitaría a las áreas directamente inundadas. Según el especialista, todas las actividades productivas podrían sufrir consecuencias por las dificultades para ingresar a los establecimientos rurales, el deterioro de caminos y accesos y la imposibilidad de desarrollar normalmente determinadas tareas.
Entre los sectores que podrían enfrentar mayores complicaciones mencionó a la ganadería y la horticultura. También advirtió que los cultivos que necesitan una importante cantidad de horas de sol para completar sus procesos podrían sufrir demoras en su desarrollo y una recuperación más lenta una vez superado el exceso de humedad.
Ante este panorama, Kurtz recomendó seguir la evolución de los pronósticos y adoptar medidas preventivas con anticipación. En ese sentido, destacó una herramienta digital desarrollada junto con la Provincia que permite a los productores consultar, mediante el número de Adrema de sus establecimientos, qué superficie podría quedar cubierta por agua bajo diferentes escenarios.
La plataforma permite comparar la situación de los campos en condiciones normales, frente a períodos de precipitaciones y tomando como referencia el comportamiento registrado durante eventos como el de 1998. La información busca convertirse en una herramienta para planificar decisiones productivas y reducir los riesgos ante un fenómeno que podría generar un fuerte impacto territorial y económico en Corrientes.
Desde el Inta se advierte que «todas las producciones se van a ver afectadas, va a ser más difícil llegar al campo, van a afectarse los caminos, los accesos, los cultivos que necesiten mucho sol para su proceso se van a ver afectados y va a demorar la recuperación».
Fuente: Diario Norte



