Carnaval 2027 en Santo Tomé: Crecen las especulaciones ante el silencio oficial y el freno económico

SANTO TOMÉ. La edición 2027 del Carnaval de Santo Tomé se encuentra sumergida en un escenario de profunda incertidumbre. El evento masivo ingresó en una fase crítica debido a la falta de acuerdos económicos entre la Municipalidad y las comparsas tradicionales, un conflicto que hoy se ve agravado por un marcado hermetismo que alimenta todo tipo de especulaciones en la comunidad.

Con las negociaciones estancadas a cinco meses del inicio y un fuerte recorte de fondos públicos, la falta de certezas alarma a Marabú, Fon Fon e Ipanema.

Las reuniones sectoriales se desarrollan de manera muy esporádica y exponen una marcada falta de consenso. Con el reloj en contra y a solo cinco meses de las fechas tentativas para el desfile del Rey Momo, ninguna de las partes involucradas parece dispuesta a modificar su postura inicial. La posibilidad que la fiesta de momo, sea suspendida en el año 2027, resulta no ser nada descabellado.

Recortes financieros e interna por el nivel del show

El factor económico constituye la principal barrera para destrabar posturas encontradas. Desde el Ejecutivo Municipal se argumenta que la administración local sufrió una quita cercana al 50% en las partidas de coparticipación federal durante el último año. Frente a esta realidad, la directiva comunal hacia los dirigentes del carnaval fue tajante: no hay fondos disponibles para financiar una estructura de alto costo, por lo que presionan para implementar un «carnaval gasolero».

En la vereda opuesta, las comparsas Marabú, Fon Fon e Ipanema se resisten a aplicar un ajuste drástico en sus presupuestos. Los coordinadores sostienen que achicar los gastos afectaría de forma directa la calidad estética y el nivel del espectáculo visual que caracteriza a la plaza santotomeña.

Infraestructura relegada y prioridades de agenda

A la discusión presupuestaria de las comparsas se suma la problemática del espacio físico. La promesa del gobernador de construir un nuevo corsódromo en la localidad se encuentra paralizada por el contexto macroeconómico provincial, dejando al evento sin precisiones sobre su futuro escenario.

Asimismo, el municipio tiene su foco financiero inmediato puesto en la organización de la 60° Edición del Festival del Folclore Correntino. Para este evento, la comuna ya se comprometió a costear dos noches con carteleras artísticas de primer nivel, lo que reduce aún más el margen de maniobra para la fiesta carnestolenda.

Silencio que alimenta la incertidumbre

El elemento que mayor malestar genera por estas horas en el ámbito carnavalero es la ausencia de comunicados oficiales por parte de las autoridades municipales y de los dirigentes comparseros. Esta falta de definiciones concretas bloquea la previsibilidad necesaria para seguir confeccionando trajes y carrozas, incrementando la impaciencia de los integrantes de las tres grandes agrupaciones y sembrando dudas reales sobre la viabilidad del Carnaval 2027.

Fuente: Digital Santo Tomé

 

 

 

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