SANTO TOME. el médico Ramón Virgilio Gómez fue hallado penalmente responsable del delito de crueldad animal y tenencia ilegal de arma de fuego. El trágico hecho ocurrió en el Paraje “La Curtiembre” en diciembre de 2025. El dueño de la mascota, un enfermero del mismo hospital, había terminado detenido tras reclamarle por el ataque. Histórico fallo por maltrato animal en la provincia de Corrientes.
En un fallo judicial sin precedentes para la región, la sala del Tribunal Oral Penal de esta ciudad declaró culpable al médico Ramón Virgilio Gómez por haber matado a tiros a «Rocko», el perro de su vecino. La sentencia, dictada por el juez Dr. Sergio Ramos, le impuso al profesional de la salud una condena de 1 año y 5 meses de prisión de ejecución en suspenso tras ser hallado responsable del delito de infracción a la Ley de Maltrato Animal (Ley 14.346) en concurso real con tenencia ilegal de arma de fuego. El caso generó fuerte repercusión local debido a que tanto el victimario como el dueño del can se desempeñan en el Hospital «San Juan Bautista».
El debate lúdico y procesal se extendió durante dos intensas jornadas de audiencias, con una acusación firmemente sostenida por el Fiscal Rural y Ambiental, Dr. Martín Leiva, mientras que la defensa técnica del imputado estuvo a cargo del abogado Héctor Vincenti. Tras la rueda de alegatos de ambas partes, el magistrado resolvió aplicar la condena basándose en las pruebas que demostraron el ensañamiento contra el animal en el sector rural conocido como Paraje “La Curtiembre”.
El calvario de Rocko y un conflicto entre colegas
La investigación criminal e histórico derrotero de la causa determinaron que «Rocko» sufrió dos ataques con armas de fuego a lo largo del año pasado. El primer episodio ocurrió en julio de 2025, cuando el perro recibió un impacto de bala en la cabeza; milagrosamente sobrevivió tras quedar internado en una clínica veterinaria. Sin embargo, el segundo y definitivo ataque se perpetró el 24 de diciembre de 2025, en plena víspera navideña, causándole heridas que le provocaron la muerte.
El crimen desató un violento conflicto vecinal. Al enterarse de la nueva agresión, los propietarios del can acudieron a la vivienda del médico Gómez para exigir explicaciones. En ese momento, el profesional se encontraba cortando el césped de su propiedad con una motoguadaña, lo que derivó en una acalorada discusión y posteriores agresiones físicas, inclusive se había dejado trascender que de las palabras entre Gómez y Arce, pasaron a las acciones y el enfermero le aplicó unos planazos con un machete en la cabeza del médico. Un altercado que pudo haber terminado con un hecho de sangre con consecuencias impredecibles.
El dueño de Rocko, un enfermero de apellido Arce, mantuvo un severo altercado con el médico que culminó con una denuncia y la posterior detención del propio enfermero. Finalmente, la intervención de la Fiscalía Ambiental permitió elevar la causa a juicio y dictar la sentencia condenatoria contra el tirador.
Fuente: Digital Santo Tomé



