Maltrato animal en Paso de los Libres: rescataron a tres caballos que eran golpeados y obligados a tirar de un carro

PASO DE LOS LIBRES. – Una escena de extrema crueldad en el corazón de la ciudad movilizó a la comunidad y a las fuerzas de seguridad en las últimas horas. Una yegua terminó desplomada sobre el asfalto céntrico, completamente exhausta, mientras las personas que conducían un carro intentaban obligarla a ponerse de pie mediante patadas y latigazos a la vista de los transeúntes.

Vecinos alertaron a la Policía Rural y a la protectora Corazón Animal tras ver a una yegua desplomada en el asfalto mientras sus dueños le daban patadas y latigazos. La fiscal Dra. Noelia Lena intervino de urgencia y puso a salvo a todo el grupo.

La indignación de los testigos activó una respuesta inmediata. Una representante del Refugio Corazón Animal dio aviso urgente a la Policía Rural y Ecológica de Paso de los Libres. Al llegar al lugar, los efectivos constataron que el equino presentaba un cuadro severo de deshidratación, desnutrición crónica y evidentes signos de haber sido sometido a un esfuerzo físico extremo que superaba ampliamente sus capacidades.

Intervención judicial y tres vidas a salvo

Ante la flagrancia del maltrato, se dio intervención inmediata a la fiscal de instrucción, la Dra. Noelia Lena, quien ordenó el secuestro preventivo de los animales y el inicio de una causa penal contra los responsables.

El despliegue no solo permitió el rescate de la yegua afectada, sino que la inspección judicial y policial se extendió a los otros dos caballos que completaban el tiro del carro. Ambos ejemplares presentaban un estado de salud sumamente preocupante y alarmante. Por disposición de la Fiscalía, los tres animales fueron retirados del lugar y trasladados a las instalaciones del Refugio Corazón Animal, donde ya comenzaron a recibir asistencia veterinaria y cuidados paliativos.

El inicio de una nueva vida

Mientras la Justicia correntina avanza con las diligencias legales para que los autores de semejante crueldad enfrenten las sanciones correspondientes bajo la ley de protección animal, el destino de los equinos cambió de forma definitiva.

El éxito del operativo radicó en una cadena de compromisos: vecinos que decidieron no mirar hacia otro lado, una organización protectora que levantó el teléfono para denunciar y una fuerza policial que actuó con rapidez. Para estos tres animales quedó atrás una vida marcada por los golpes, el agotamiento extremo y el sufrimiento diario. Ahora comienza para ellos una etapa que hasta hace poco parecía imposible: la oportunidad de descansar, alimentarse correctamente y volver a vivir en libertad. Como bien expresaron desde el entorno rescatista: «Quien salva una vida, salva un poquito el mundo».

 

Compartir nota