Alerta en Corrientes: ¿El cambio climático detrás de las muertes súbitas de Ganado en Corrientes?

CORRIENTES. La drástica pérdida de más de 200 vientres en Curuzú Cuatiá enciende las alarmas sobre cómo las anomalías ambientales extremas estarían desestabilizando la salud de los rodeos y alterando la toxicidad natural de las pasturas.

Un impactante video viralizado en redes sociales expuso esta semana una de las postales más dolorosas y preocupantes para el sector agropecuario en el sur de la provincia de Corrientes. En un establecimiento rural de la localidad de Curuzú Cuatiá, decenas de vaquillonas aparecieron muertas en hilera dentro de un lote de pastoreo, un escenario catastrófico que reactiva con urgencia el debate sobre el manejo de la sanidad animal en tiempos de crisis climática global.

De acuerdo con las primeras hipótesis que manejan los especialistas fitosanitarios, el desencadenante de esta tragedia estaría directamente ligado a factores ambientales extremos. Las persistentes anomalías en los regímenes de lluvias y las recurrentes sequías habrían alterado gravemente el comportamiento biológico de los suelos y la vegetación. Bajo estas condiciones de estrés hídrico, las plantas forrajeras —como el raigrás o la avena— detienen su desarrollo vegetal pero continúan absorbiendo nutrientes de la tierra, lo que podría generar una acumulación desproporcionada y peligrosa de componentes nitrogenados en sus tejidos.

El peligro se traslada de manera directa al ecosistema interno del animal. Al consumir de forma voraz estos recursos vegetales alterados, la fisiología de los rumiantes procesa el exceso de nutrientes convirtiéndolos en agentes altamente tóxicos. Según explican profesionales de la salud veterinaria, este proceso provocaría un bloqueo químico en el transporte de oxígeno en sangre, desencadenando una muerte por asfixia celular en cuestión de horas. Al no tratarse de una enfermedad infecciosa o transmisible, el foco de la catástrofe se sitúa de lleno en la interrupción del equilibrio natural entre el suelo, el clima y la fauna.

Frente a este complejo panorama donde el medio ambiente dicta nuevas y agresivas reglas, los técnicos enfatizan que la prevención sanitaria ya no puede ser estacional. Para evitar futuros colapsos en la sanidad de los rodeos, sería indispensable incorporar análisis químicos obligatorios de los verdeos antes de la liberación de los lotes.

Asimismo, se requeriría un cambio en las estrategias operativas de manejo, promoviendo un ingreso progresivo del ganado para evitar el consumo voraz del forraje sospechoso.

El trágico evento de Corrientes deja en claro que el monitoreo ambiental ya no es una opción secundaria, sino la primera línea de defensa para la supervivencia de la producción ganadera.

Fuente: Compromiso Ambiental Cafayate

 

 

 

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