AZARA (Mnes). Tras verificar el incumplimiento del concurso iniciado en 2020, la Justicia de Misiones dispuso el embargo de instalaciones y el bloqueo de cuentas del aserradero Linor. Prohibieron la salida del país a su socio gerente.
La Justicia decretó la quiebra de Linor SRL, uno de los aserraderos productores de pallets de pino más grandes del país, ubicado en la localidad de Azara, Misiones.
La medida fue tomada por la titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 8 de Posadas, Adriana Fiori, tras constatar el incumplimiento del acuerdo extrajudicial alcanzado previamente en el marco del concurso preventivo de la empresa.
Con esta resolución, el tribunal dispuso la incautación de las instalaciones, maquinarias y vehículos de la firma, además del congelamiento de sus cuentas bancarias y el secuestro de la documentación contable.
Asimismo, se dictó la prohibición de salir del país para el socio-gerente de la compañía, Juan Carlos Lorenzo.
A partir de ahora, la administración judicial tomará el control del patrimonio para hacer frente a las deudas acumuladas.
El cierre definitivo de la planta deja a unos 130 empleados a la espera de percibir salarios adeudados e indemnizaciones.
La firma, que contaba con 27 años de trayectoria en el sector foresto-industrial y que en su período de mayor actividad llegó a emplear a 300 personas, arrastraba una severa crisis financiera y operativa que se profundizó en el último año y medio.
En mayo de 2025, la conducción de la empresa ya había advertido al personal sobre la posibilidad de ir a remate ante la imposibilidad de sostener el pago de haberes.

Impacto en el empleo y la producción
La caída de Linor SRL responde a una combinación de factores económicos y de gestión.
En primer lugar, la baja en las ventas estuvo motivada por el estancamiento de la industria de la construcción y la caída del consumo masivo, sectores que demandan de forma constante las plataformas de madera para almacenamiento y transporte de cargas.
A esto se sumaron recurrentes conflictos sindicales y las dificultades operativas propias de la planta.
El escenario se enmarca en la crisis que atraviesa la cadena forestal en Misiones y Corrientes.
Según datos de las cámaras sectoriales de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM) y de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Del Alto Paraná (Amayadap), la producción maderera enfrenta un contexto crítico caracterizado por la pérdida de competitividad exportadora.

Los altos costos del transporte terrestre hacia los puertos nacionales superan en muchos casos el valor del flete marítimo hacia destinos internacionales como China, Estados Unidos o España, afectando tanto a pequeñas pymes como a grandes complejos industriales de la región.
A los condicionantes macroeconómicos se agregan factores estructurales detectados por analistas del sector: el escaso nivel de tecnificación en los aserraderos medianos, los altos índices de informalidad y la falta de planificación financiera para afrontar ciclos de recesión prolongados.
Con el proceso de quiebra formalizado, la prioridad del juzgado interviniente se centra en la tasación de los bienes incautados para avanzar en el remate judicial, cuyo producido servirá para saldar las obligaciones adeudadas con los trabajadores y los acreedores de la firma.
Fuente: TN



