CORRIENTES. Con el avance del fenómeno climático y la preocupación por el futuro de miles de cabezas de ganado, el Gobierno provincial reunió al Ministerio de Seguridad, la Jefatura de Policía, la Policía Rural y la dirigencia de las sociedades rurales. Buscan coordinar acciones para prevenir delitos y garantizar el traslado de animales hacia zonas seguras.
La preocupación por el avance del fenómeno de *El Niño y el riesgo de inundaciones en Corrientes* comenzó a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno provincial. En un escenario que genera incertidumbre para el sector ganadero, autoridades de Seguridad y representantes de la dirigencia rural mantuvieron una reunión clave para coordinar medidas de prevención y respuesta ante una posible emergencia hídrica.
El encuentro se realizó este martes en el Ministerio de Seguridad de Corrientes y fue encabezado por el ministro *Adán Gaya*, junto al jefe de Policía, Miguel Ángel Leguizamón, y el director general de la Policía Rural y Ecológica, Gerardo Torres.
Por el sector productivo participaron el presidente y el vicepresidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, Carlos Roldán y Federico Palma, respectivamente.
La importancia de la reunión radica en que la provincia necesita anticiparse a un escenario climático complejo, donde la creciente de los ríos y las posibles inundaciones podrían comprometer campos, islas y establecimientos ganaderos.
SALVAR LA HACIENDA, UNA PRIORIDAD
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de facilitar el traslado de animales desde las zonas que puedan quedar bajo agua. La coordinación entre la Policía Rural, Defensa Civil y las sociedades rurales apunta a que los productores puedan actuar a tiempo y evitar pérdidas económicas.
El director de la Policía Rural, Gerardo Torres, fue contundente al referirse a la posibilidad de retirar animales ante una emergencia: “En ningún momento se va a impedir que el productor saque sus animales para salvarlos”, aseguró.
La fuerza provincial indicó que los productores deberán informar los movimientos de hacienda para que, una vez concretados, se realicen los controles correspondientes sobre la documentación, las guías y el Registro de Marcas y Señales.
El objetivo es compatibilizar la urgencia de proteger la vida de los animales con la trazabilidad y la legalidad de las operaciones ganaderas.
ABIGEATO: OTRO FRENTE DE PREOCUPACIÓN
La seguridad rural también estuvo entre los temas prioritarios. Durante el encuentro se analizaron las denuncias por delitos contra productores, especialmente en el sur correntino, donde la problemática del abigeato genera preocupación en el sector.
Torres sostuvo que las estadísticas oficiales de la fuerza se elaboran sobre la base de las denuncias registradas y cuestionó las cifras difundidas sobre unas 400.000 hectáreas supuestamente abandonadas por falta de vigilancia.
Como antecedente, recordó el operativo realizado en la zona de La Cruz, donde se llevaron adelante más de 20 allanamientos, se desarticuló una organización vinculada al robo de ganado y se recuperaron más de 300 cabezas de hacienda.
Además, anticipó que la Policía Rural está próxima a recibir **30 camionetas nuevas**, destinadas a reforzar la presencia territorial y las tareas preventivas.
EL NIÑO PONE EN ALERTA AL CAMPO CORRENTINO
La reunión refleja la necesidad de trabajar de manera anticipada frente a las consecuencias que podría generar el fenómeno de El Niño en Corrientes.
Para el sector ganadero, el desafío no se limita a las pérdidas que pueden ocasionar las inundaciones: también implica organizar traslados, encontrar campos seguros, preservar la hacienda y mantener la actividad productiva en medio de una emergencia.
Las unidades especiales de la Policía Rural que trabajan en las costas de los ríos Paraná y Uruguay ya mantienen tareas de coordinación con Defensa Civil y las entidades rurales.
Al finalizar el encuentro, Torres ratificó la disposición de la fuerza para acompañar a los productores durante el período que se avecina.
Corrientes enfrenta un desafío que exige planificación, coordinación y respuestas concretas. La articulación entre el Gobierno provincial, las fuerzas de seguridad y la dirigencia rural será determinante para proteger la producción, prevenir delitos y reducir el impacto de las inundaciones sobre uno de los sectores económicos fundamentales de la provincia.
La prioridad ahora es anticiparse: cuando el agua avanza, cada decisión a tiempo puede marcar la diferencia entre salvar la hacienda o sufrir pérdidas irreparables.
Fuente: Impacto Corrientes y Ministerio de Seguridad









