SANTO TOME. El extenso discurso pronunciado por el intendente municipal Augusto Suaid el pasado 1º del presente mes para dejar oficialmente inaugurado el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, tuvo a varios temas por el cual incursionó el jefe comunal, pero el último y para culminar su oratoria; fue el relacionado a la reforma de la Carta Orgánica Municipal, reforma que por estos días se viene deliberando a paso lento y sin un “norte” definido que oriente a los convencionales hacia donde definitivamente se quiere ir. La creación de organismos de contralor y el monto que percibe cada concejal, son temas centrales que a decir verdad, “queman” las manos de los convencionales del oficialismo.

Sin lugar a dudas que uno de los temas que se esperaba que sea abordado de manera especial por el jefe comunal, era el de la reforma de la carta orgánica municipal que como meta principal, en principio era definir la cantidad de ediles que deben integrar el cuerpo deliberativo luego de la reforma en marcha. La última reforma fue en el año 2010 cuando su ideólogo fue Carlos Farizano y cuyo objetivo principal era eliminar gradualmente el número de ediles. De trece concejales primero se redujo a once, luego a nueve para finalmente quedar en siete. Pero posterior a eso, hubo un fallo judicial que ordenó al Concejo Deliberante a tener una proporcionalidad de acuerdo a la cantidad de habitantes y en consecuencia el entonces intendente Mariano Garay cuando convocó a elecciones, cumplió el fallo judicial y el cuerpo deliberativo volvió a tener nueve ediles.
RAZONES Y ARGUMENTOS
Por ese entonces, el argumento que Farizano esgrimía entrelineas y por lo bajo, era que trece concejales era una cantidad excesiva, generaba un gasto innecesario y el fondo de la cuestión era que las experiencias vividas durante sus dos períodos como intendente, fueron muy malas por el nivel de conflictividad que se dió entre el Ejecutivo Municipal y un cuerpo deliberativo que casi siempre era controlado por la oposición.
POBRES NO…
No menos importante y quizás cuestionable desde todo punto de vista era que Farizano dejaba trascender su postura respecto a que “concejal no podía ser cualquiera”, pretendía que para quienes tuvieran aspiraciones de ser legisladores comunales, deberían reunir “ciertas condiciones”. Palabras más, palabras menos, una persona de condición humilde no podía ser nunca concejal. “Solo generan problemas” solía decir como forma de argumentar su postura para bajar gradualmente la cantidad de concejales. Otra frase era que mucho solia escucharse por aquellos años, era que «habia que levantar el nivel del Concejo»
¿VOLVERÁ A TENER SIETE EDILES EL CONCEJO?
Hoy por hoy, tanto Suaid como Farizano terminarían coincidiendo en que siete es la cantidad ideal para un concejo deliberante que irá a iniciar una nueva etapa. Suaid dijo en su discurso del 1º de Marzo, que “para dar marco institucional a nuestros procesos de reformas estamos dando un paso crucial en nuestra evolución democrática con la reforma de nuestra carta orgánica. Este proceso no solo fortalece nuestros cimientos institucionales, sino que también refleja nuestro compromiso con la adaptabilidad y la mejora constante. Juntos, forjamos un mañana más resiliente y justo para todos. ¡Que esta reforma sea el faro que guíe nuestro progreso colectivo!”
A lo que agregó: “Por todo lo expresado quiero ratificar los valores centrales expresados en nuestra propuesta, en nuestro proyecto, que se expresan sencillamente en la transformación de la ciudad de Santo Tomé”.
CREACION DE ORGANISMOS Y MONTOS QUE PERCIBEN LOS EDILES
Sin embargo, el tema en cuestión no se profundizó ni se dio mayores precisiones en el discurso del intendente acerca de la tan mentada reforma que parece que hasta ahora no avanza hacia ningún lado. Los convencionales faltan a las reuniones y desde el oficialismo se muestran reticentes a hablar sobre dos de las tres cuestiones más importantes que se plantearon cuando se proyectó su reforma. Una de ellas es la creación del Tribunal de Cuentas y la otra es la Defensoría del Pueblo. Otro punto central es que el Ejecutivo Municipal ya había adelantado que pretende “arreglar” el monto de dinero que actualmente perciben los ediles, montos que a decir de fuentes calificadas superarían el millón doscientos mil pesos mensuales. Resta saber si el Ejecutivo Municipal puede legalmente «meter mano» en los fondos que por ley sancionada en la reforma Constitucional de la Provincia en el año 2007, el cuatro por ciento de los fondos que ingresan a la comuna, deben ir al Concejo Deliberante.

NO SE BRINDA INFORMACION
Esa información esta guardada bajo “siete llaves” en el Concejo y cuando se requiere la misma como una información pública, a la cual cualquier persona tendría que tener acceso; no dan ningún tipo de explicaciones y lo que es peor aún es que los integrantes de la mesa directiva Adolfo Farizano (hijo) y Santiago Saucedo se muestran reacios y hasta un tanto nerviosos. Ni que hablar de Carlos Farizano, el vice intendente y presidente nato del Concejo Deliberante.
Por ahora, es una situación que termina generando todo tipo de suspicacias los temas antes mencionados. Resta saber nomas cual será el final de una reforma que así como va; terminaría faltándole legitimidad. No obstante, hay algunos ingenuos que creen que primará la cordura al momento de dar el trazo final a la nueva Carta Orgánica Municipal y todo se encarrilaría como debería ser. A no ser que un dia de estos los santotomeños amanezcan con la noticia que en horas de la madrugada (como simpre se hizo) los convencionales oficialistas – que en su mayoria son meros «levantamanos» – bajaron el martillo y a otra cosa mariposa.



