SANTO TOME. En un año atravesado por una compleja situación económica a nivel nacional y provincial, la gestión municipal de Santo Tomé logró sostener un intenso ritmo de obra pública, con numerosos frentes activos en distintos puntos de la ciudad. Gracias al acompañamiento de los vecinos, sus aportes y una administración ordenada de los recursos, las obras no se detuvieron y hoy los cambios son visibles en cada barrio. Así lo señala un parte de prensa divulgado este miércoles por la tarde la Dirección de Prensa Municipal.
Uno de los aspectos más destacados del último tramo del año fue la implementación y consolidación del programa “Mita y Mita”, una nueva modalidad de trabajo conjunto entre el Municipio y los vecinos para la ejecución de cordón cuneta. Esta herramienta no solo permitió acelerar intervenciones clave para el escurrimiento y la urbanización, sino que también fortaleció la participación ciudadana y reflejó la confianza de la comunidad en la gestión municipal, apostando al mejoramiento integral de los barrios.

Entre las políticas estructurales más relevantes se encuentra el Plan Hídrico, fundamental para una ciudad que históricamente sufrió anegamientos, y que este año volvió a ser puesta a prueba por intensas lluvias vinculadas al cambio climático. Si bien estas condiciones climáticas generaron demoras en algunos frentes, las obras continuaron avanzando, demostrando planificación, previsión y capacidad de respuesta ante situaciones adversas.
En materia ambiental, el avance del Parque Ambiental y la planta de separación de residuos reciclables marcan un cambio de paradigma en la gestión de los residuos sólidos urbanos, con una mirada puesta en la sustentabilidad, el cuidado del ambiente y la generación de empleo verde.
El Parque Industrial también tuvo un año clave, con la instalación de nuevas empresas que fortalecen el perfil productivo de Santo Tomé, generan puestos de trabajo y consolidan a la ciudad como un punto estratégico en la región. A esto se suma la incorporación de nuevas ofertas educativas, que continúan posicionando a Santo Tomé como un polo educativo en la frontera, ampliando oportunidades para jóvenes y adultos sin necesidad de emigrar.
Los avances en infraestructura urbana fueron acompañados por más asfalto, iluminación LED, mejoras en los espacios públicos y una fuerte presencia del Estado municipal en los barrios. La asistencia social, el acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad y el fortalecimiento del sistema de salud a través de los Centros Integradores Comunitarios (CIC), con nuevos y variados servicios médicos, permitieron cubrir gran parte de la demanda sanitaria de la población.
En este sentido, se destacó también el trabajo preventivo en salud, con acciones territoriales sostenidas que permitieron atravesar el año sin brotes de dengue ni enfermedades vectoriales, un logro significativo en el contexto regional.

A lo largo del año, tanto desde los canales oficiales del Municipio como desde las redes sociales del intendente Augusto Suaid, se fue reflejando el avance constante de obras, la presencia del Estado en el territorio y una gestión cercana al vecino, basada en la planificación, la transparencia y el trabajo conjunto.
De esta manera, Santo Tomé cierra un año complejo pero con resultados concretos, obras visibles y políticas públicas que sientan las bases para seguir creciendo, demostrando que, aun en contextos difíciles, cuando hay decisión política, buena administración y acompañamiento ciudadano, el desarrollo es posible.



