Obligan a los dirigentes de clubes del fútbol infantil a vender números de una rifa para pagar gastos

SANTO TOME. En la última reunión llevada a cabo por el Departamento del Fútbol Infantil de la Liga Santotomeña de Fútbol; hubo algunas sorpresas y una de ellas fue que se les hizo entrega a los delegados de los distintos clubes que lo integran, de talonarios de un “bono colaboración” que tendrán que vender para supuestamente ayudar a solventar los gastos que demanda la realización de los partidos de las diferentes categorías.

“Sorpresa y media” podría decirse que se llevaron varios de los delegados y delegadas de los clubes que participan del fútbol infantil cuando se les comunicó que se les iba a hacer entrega de 218 números de un bono colaboración que deben ser vendidos para “ayudar a solventar los gastos” que semanalmente demanda jugar los distintos partidos. El premio mayor es un televisor de 43 pulgadas y tiene un costo de dos mil pesos cada uno.

Si bien es cierto que en su momento desde la comuna santotomeña había un compromiso de solventar esos gastos, luego trascendió que la medida se revirtió en cuanto al monto a entregar. Ahora mensualmente  el aporte es de 500 mil pesos, monto este que sería insuficiente para mantener el fútbol infantil. Se menciona que por mes se necesita una suma que rondaría casi el millón y medio.

En ese contexto, quienes conducen al fútbol infantil, Gilberto Pimenta, Héctor Venialgo y Ramón Figueira apelaron a que la comuna les done los premios para el sorteo y ellos se encargarían de pedirle a cada club que vendan los mismos.

La decisión no cayó para nada bien a la mayoría de los clubes que ven como se les impone directamente una medida inconsulta en un contexto de crisis económica difícil de sobrellevar. Con el hecho que prácticamente todos los clubes deben trabajar para solventar mensualmente los gastos que demanda mantener los distintos equipos de las categorías.

Hubo quienes salieron a mencionar que casi todos los clubes aceptaron agarrar los bonos, porque si no lo hacían, se podrían exponer a represalias, algo que muy pocos creen eso sea cierto. Luego haciendo un análisis más detenidamente, se dieron cuenta que se les va a hacer cuesta arriba vender los números del bono colaboración y a la vez trabajar no solo para el club a quien representa, sino también para quienes conducen el fútbol infantil.

Según trascendió de fuentes dignas de crédito, cada club debe afrontar mensualmente un gasto que ronda los 500 mil pesos aproximadamente. Para ello, recurren a la venta de comidas, rifas, venta de empanadas, pastelitos  y otras actividades con la finalidad de recaudar. Se queman las pestañas trabajando y ahora consideran un poco injusto que tengan que salir a trabajar para el Departamento del Fútbol Infantil.

En todo este contexto de incertidumbre que hoy navega el fútbol infantil de Santo Tomé por las situaciones antes señaladas; la pregunta que muchos se hacen es de donde se iría a buscar el financiamiento para cubrir el déficit que hoy por hoy se debería enfrentar. Alguien, deslizó la idea que la solución estaría dentro de la misma Liga Santotomeña de Fútbol. El dinero que se percibe por las dos antenas de telefonía celular, en su momento se estableció que lo que ingresara era para financiar el déficit que genera precisamente el fútbol y realizar algunos pequeños arreglos en el predio del estadio “27 de Agosto”. Ninguna de las dos cosas ocurrió.

Hoy por hoy nadie sabe a ciencia cierta cuanto es el monto que existe – si es que existe-  depositado en alguna entidad bancaria por el canon de las empresas Claro y Personal. El año pasado, el presidente del Club Atlético Santurtún, Miguel Arismendi cansado que nunca se le brindase información que él solicitaba a la Liga, le envió una carta documento al presidente de la Liga Maxi Silva solicitando información sobre los fondos que maneja la institución madre del fútbol santotomeña. No se sabe si existió alguna contestación o no al respecto.

Así las cosas, todo apunta a que si se quisiera solucionar el problema del fútbol infantil que ahora se plantea; la solución está al alcance de todos los clubes, hay que pedir y exigir que se diga dónde está y cuánto es el monto que se dispone.

 

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