SANTO TOMÉ. El Paraje Los Bretes, considerado una de las «zonas calientes» del cuatrerismo en la zona rural en cercanías de esta ciudad, volvió a registrar un perjuicio económico para la economía de subsistencia. En un raid delictivo perpetrado en noches consecutivas, personas hasta ahora desconocidas mataron y carnearon dos animales vacunos en un campo ubicado a solo 5 kilómetros al norte del casco urbano, a la vera de la Ruta Nacional 14.
El hecho delictivo ocurrió de manera consecutiva entre el lunes y el martes en un campo ubicado a 5 kilómetros de Santo Tomé. Los delincuentes dejaron solo las vísceras y se llevaron la carne de los animales pertenecientes al vecino Oscar Verón.
Dos ataques en menos de 48 horas
De acuerdo con los datos preliminares a los que accedió Digital Santo Tomé, el primer ataque se concretó durante la madrugada del lunes, cuando los cuatreros ingresaron a la chacra y faenaron un ternero. Lejos de conformarse con ese botín, los malvivientes regresaron al mismo establecimiento durante el martes en horas último en horas de la noche.
En esta segunda incursión, mataron a una vaca que se encontraba preñada y en un estado de gestación avanzada, próxima a parir. Las maniobras de faena clandestina se ejecutaron al costado de un alambrado que delimita las chacras del paraje. En la escena del crimen rural, los delincuentes abandonaron únicamente la cabeza del vientre vacuno y las vísceras, llevándose la totalidad de los cortes cárnicos comerciales.
Sospechas vecinales en una zona desprotegida
Vecinos del paraje identificaron al damnificado como Oscar Verón, un pequeño productor ganadero de la zona rural. Debido a las características operativas y la precisión con la que se movieron los autores del hecho, los lugareños no descartan que los responsables residan en las inmediaciones de Los Bretes y posean un conocimiento exhaustivo de los movimientos internos de cada chacra.
Los residentes del sector manifestaron su preocupación y cansancio ante una modalidad que ya se volvió habitual. Según denunciaron, “Los Bretes” funciona como un blanco constante para las bandas de cuatreros, quienes actúan bajo un patrón fijo que implica la sustracción o matanza de un mínimo de dos animales por incursión, diezmando de forma directa el capital de trabajo de las familias rurales menos favorecidas.




