SANTO TOMÉ. La Comisaría Primera de esta ciudad, dependiente de la Unidad Regional V, logró esclarecer un grave hecho de inseguridad y violencia de género ocurrido ya en horas del amanecer de este sábado. La víctima, una joven se presentó ante las autoridades policiales para denunciar que fue víctima de un robo e intento de abuso sexual dentro de su propio domicilio, luego de haber asistido a un local bailable de la zona.
Fuentes dignas de crédito, señalaron que el hecho se registró el sábado 27 de junio de 2026, alrededor de las 05:25 horas. La víctima relató que regresaba de un boliche hacia el complejo de departamentos donde reside. Al ingresar a su vivienda, fue sorprendida por un hombre de gran estatura y con marcadas cicatrices o pozos en el rostro, quien la venía siguiendo sin que ella lo notara.
Forcejeo y fuga del agresor
De fuentes consultadas, una vez dentro del inmueble, el delincuente le exigió dinero en efectivo. Ante la negativa de la joven, el hombre le sustrajo el teléfono celular, la llevó por la fuerza hacia la habitación y la arrojó sobre la cama. En ese momento, el atacante intentó avanzar sobre su integridad física besándola en la boca e intentando tocar sus partes íntimas.
La víctima comenzó a forcejear y a gritar para pedir auxilio. La resistencia y las alertas de la joven terminaron por asustar al agresor, quien desistió de su actitud y se dio a la fuga rápidamente del lugar.
Registro en cámaras de seguridad
Al día siguiente, la denunciante solicitó a una vecina revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad del complejo. En los registros fílmicos se observa la secuencia de escape del sospechoso, quien vestía una campera roja, pantalón largo y ojotas.
El material audiovisual fue puesto a disposición de la Comisaría Primera para lograr la identificación y detención del implicado. Las autoridades locales activaron los protocolos correspondientes de asistencia a la víctima y recolección de pruebas en la escena.
A todo esto y tras arduo trabajo investigativo, el implicado fue capturado este sábado por la noche tras el análisis de las cámaras de seguridad existentes en la zona del ataque. Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron que el detenido es un hombre de gran estatura que posee un frondoso prontuario, registrando múltiples antecedentes penales por diferentes delitos en la región. Sus rasgos físicos particulares —coincidentes con la descripción de las marcas en el rostro aportada por la denunciante— fueron clave para su inmediata aprehensión.



