ITATÍ. Ante la preocupante evolución del caudal fluvial y el avance sostenido del agua sobre diversos sectores de la localidad, la Dirección de Seguridad Rural y Ecológica (PRIAR) montó un dispositivo de vigilancia especial. Mediante la utilización de medios fluviales, los efectivos mantienen recorridas permanentes en las cuadrículas civiles afectadas para acompañar de forma directa a las familias damnificadas y fiscalizar las propiedades edilicias más comprometidas por la inundación.
Las tareas operativas de patrullaje se ejecutan en turnos rotativos que inician desde las primeras horas de la mañana y se extienden de manera ininterrumpida hasta el caer la tarde y la madrugada. Las tripulaciones policiales enfocan sus líneas de navegación en las arterias anegadas que conectan a los barrios Ibiray, Costanera Basílica, Hospital Viejo, Puerto Pirata y Carayá, sectores donde la fisonomía urbana quedó temporalmente cubierta por el río.
Despliegue logístico en el agua
Para sostener la presencia territorial en las zonas de riesgo, la fuerza provincial dispuso la afectación de la embarcación policial identificada como L-04. El trabajo operativo es coordinado de manera conjunta entre los especialistas de la Policía Rural y el personal de calle de la Comisaría de Itatí, unificando el conocimiento geográfico y vecinal para optimizar los recursos de asistencia.
La misión central de los uniformados radica en monitorear de forma científica la evolución del nivel del agua, evitar situaciones de pillaje o robos en las viviendas que debieron ser evacuadas por sus propietarios y garantizar una capacidad de respuesta inmediata ante cualquier llamada de emergencia civil o sanitaria que involucre el traslado de personas aisladas.
Presencia estatal ante la emergencia climática
El fenómeno meteorológico obligó a mudar los esquemas tradicionales de prevención terrestre hacia el entorno náutico. Desde la Jefatura policial ratificaron que las patrullas fluviales se mantendrán activas por tiempo indeterminado hasta que el río regrese a sus cauces normales. La premisa institucional en Itatí es clara: multiplicar la presencia en el agua para transmitir seguridad a la población y certificar que ninguna familia quede desamparada frente al avance de la naturaleza.









