GOYA. Una historia que comenzó con indignación en las redes sociales tuvo un cierre profundamente humano y ejemplar en la ciudad de Goya. Una perrita de aproximadamente tres años, bautizada como «Luna», fue rescatada de un entorno de maltrato familiar y, tras recibir asistencia veterinaria, fue adoptada formalmente por la máxima autoridad de la Policía Rural local.
El caso tomó estado público a partir de la circulación masiva en grupos de WhatsApp de un video de extrema sensibilidad. En las imágenes se observaba a dos niños de corta edad infligiendo castigos físicos y maltratando al animal, bajo la aparente aprobación de su madre, quien registraba la secuencia con su teléfono celular. Al tomar conocimiento del material fílmico, el fiscal de la Unidad Rural y Ambiental, Dr. José Omar Cáceres, actuó de oficio y ordenó la inmediata localización del inmueble y el resguardo de la mascota.

Tras la viralización de un video que evidenciaba crueldad animal, la Fiscalía Rural y Ambiental intervino de urgencia en el barrio El Chacal. La perrita recibió atención médica y encontró un nuevo hogar en la familia del comisario mayor Carlos Quirós.
Intervención y asistencia
Efectivos de la Policía Rural y Ecológica de Goya se constituyeron en una vivienda ubicada en el barrio El Chacal. Tras dialogar con los moradores, lograron que la perrita fuera entregada de manera voluntaria a las autoridades. Según reportaron las fuerzas de seguridad, el animal se encontraba visiblemente aterrado y en deficientes condiciones sanitarias generales.
De inmediato, Luna fue trasladada para recibir atención profesional por parte del veterinario policial, el Dr. Pablo Vicentín. El especialista coordinó las tareas de higienización, corte de pelaje, desparasitación externa e interna, y le administró la medicación correspondiente para iniciar su proceso de recuperación física y estabilización emocional.
Un nuevo comienzo junto a la fuerza rural
El giro definitivo de la historia se consolidó pocas horas después del rescate. Con el aval formal del fiscal Cáceres, el jefe de la Policía Rural de Goya, comisario mayor Carlos Quirós, junto a su grupo familiar, tomó la determinación de adoptar a Luna y sumarla de manera definitiva a su hogar.
El procedimiento, enmarcado en la aplicación de las normativas vigentes contra el maltrato animal (Ley 14.346), sentó un precedente de rápida respuesta judicial y policial en la región, transformando un escenario de vulnerabilidad en una oportunidad de cuidado y tenencia responsable.











