SANTO TOMÉ. Las patrullas preventivas de la Policía Rural y Ecológica de Santo Tomé lograron desarticular una incursión de caza clandestina sobre los corredores viales del departamento. Durante un control de rutina desplegado sobre la traza de la Ruta Provincial 40, los efectivos interceptaron una camioneta Fiat Strada ocupada por cuatro hombres, descubriendo en su interior armas de fuego de precisión y restos de especies protegidas de la fauna autóctona.
Viajaban de madrugada en una camioneta con un carpincho y dos tatúes. A pesar de que el arma tenía papeles, la Fiscalía inició una causa por depredación de la fauna silvestre y decomisó el cargamento por no ser apto para el consumo.
Al revisar la caja y el habitáculo del utilitario, los uniformados hallaron un carpincho y dos tatúes ya faenados. El grupo transportaba además un completo equipamiento logístico para la actividad furtiva nocturna: un rifle calibre .22 con mira telescópica, su correspondiente cargador, 49 municiones vivas, linternas de alta potencia, un reflector, cuchillos, un machete y una chaira.
Causa penal por depredación de la fauna
Los ocupantes del rodado fueron identificados formalmente como Avelino Benjamín S; Juan Carlos S; Alfredo Valentín S. y Julio Román R.
Si bien las verificaciones arrojaron que el rifle de precisión contaba con documentación a nombre de uno de los integrantes del grupo, la actividad se desarrollaba violando las normativas de conservación vigentes. Ante la flagrancia del hecho, el fiscal a cargo, el Dr. Martín Leiva, dispuso la inmediata aprehensión de los cuatro hombres y la apertura de una causa judicial por depredación de la fauna silvestre. La camioneta Strada y la totalidad de los elementos de corte y caza quedaron secuestrados en la dependencia.
Carne decomisada y destruida
Tras el procedimiento de rigor, personal veterinario oficial peritó las piezas de fauna secuestradas y determinó de forma categórica que la carne no se encontraba apta para el consumo humano, por lo que se ordenó su desnaturalización y posterior destrucción sanitaria.
El éxito de la intervención ratifica la intensificación de las recorridas rurales en la zona para desalentar la matanza de especies protegidas. Lo que comenzó como una salida de madrugada, terminó neutralizado por el retén policial, dejando en claro que la caza furtiva en Santo Tomé conlleva severas consecuencias penales ante los tribunales.









