SANTO TOME. La propuesta se desarrolló en la escuela rural zona del paraje El Hormiguero, donde se trabaja de manera sostenida en educación ambiental, reciclado y separación de residuos. El próximo desafío será la creación de una huerta escolar.
La Municipalidad de Santo Tomé continúa impulsando acciones de educación ambiental en las instituciones educativas de la ciudad y la zona rural, promoviendo la participación de niños en el cuidado del ambiente. En esta oportunidad, se llevó adelante un taller de educación ambiental y gestión de residuos en la Escuela N.º 562 del paraje El Hormiguero, con el acompañamiento de la Fundación Barceló, a través de su Facultad de Medicina.
Durante la jornada, los alumnos participaron de actividades orientadas a comprender la importancia de reducir, separar y reciclar los residuos que generamos diariamente, incorporando conocimientos y hábitos que contribuyan a construir una comunidad más limpia y comprometida con el ambiente.
La iniciativa forma parte del trabajo articulado que el Municipio viene desarrollando junto a la institución rural, a través de distintas propuestas impulsadas desde las áreas de Salud, Medio Ambiente, Reciclado y el programa “Escuelas que Reciclan”.
La Escuela N.º 562 se destaca por la repercusión y el compromiso que estas iniciativas generan entre sus alumnos, quienes se involucran activamente en las acciones de concientización y cuidado ambiental. La participación de la comunidad educativa demuestra la importancia de acercar estas propuestas a las escuelas y acompañar a los estudiantes en la incorporación de prácticas sustentables desde temprana edad.
Como próximo paso, se proyecta avanzar en la creación de una huerta escolar, una nueva experiencia que permitirá fortalecer el aprendizaje sobre el cuidado de la tierra, la producción de alimentos y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Desde el Municipio destacaron la importancia de continuar trabajando junto a las instituciones educativas y organizaciones como la Fundación Barceló, entendiendo que la educación ambiental es una herramienta fundamental para formar ciudadanos responsables y comprometidos con su entorno.
Aprender desde chicos a cuidar nuestra ciudad es sembrar conciencia para el futuro. Cada hábito incorporado en la escuela puede convertirse en una acción concreta que contribuya a una Santo Tomé más limpia, saludable y sustentable.









