POSADAS (Mnes). En una fuerte señal política hacia adentro del oficialismo misionero, 67 intendentes nucleados en la CODEIM y la ADINM firmaron este martes en Ruiz de Montoya un documento que dejó varios mensajes de alto voltaje interno: ratificaron a Hugo Passalacqua como “máxima autoridad política del Estado”, pidieron unidad dentro del espacio, pero al mismo tiempo reclamaron “voz y voto” en la mesa de decisiones políticas y en la conformación de listas rumbo al 2027.
El denominado “Acta Acuerdo de Ruiz de Montoya” aparece en medio de un clima cada vez más tenso dentro Encuentro Misionero atravesado por crecientes versiones de distanciamiento entre el gobernador Hugo Passalacqua y el conductor político del espacio, Carlos Rovira.
La movida de los jefes comunales no pasó desapercibida. Mucho menos porque ocurre apenas días después de otro gesto político fuerte de Passalacqua: su decisión de volver a competir electoralmente dentro de la Universidad Nacional de Misiones como candidato a consejero docente en la Facultad de Artes de Oberá, movimiento que fue leído dentro y fuera del oficialismo como una señal de autonomía política y personal.
“Máxima autoridad política del Estado”
Uno de los puntos más fuertes del documento firmado por los intendentes aparece en el apartado “Liderazgo y Gobernabilidad”, donde los alcaldes reconocen explícitamente “la figura del gobernador Hugo Mario Passalacqua como máxima autoridad política del Estado y articulador estratégico del vínculo permanente entre la Provincia y los municipios”.
La definición política tiene peso específico dentro de un escenario donde en los últimos meses comenzaron a circular versiones sobre tensiones entre Passalacqua y Rovira, especialmente luego de reuniones políticas encabezadas por el líder del espacio donde el nombre del gobernador prácticamente no apareció mencionado.
Además del respaldo institucional, los intendentes destacaron “la capacidad de escucha, vocación de respuesta y presencia efectiva del Estado en cada rincón de Misiones” por parte de Passalacqua, marcando un alineamiento explícito con la conducción del actual mandatario provincial.
“Queremos participar”
Pero el documento no se quedó únicamente en una declaración de respaldo. En el punto cuarto del acta, los intendentes avanzaron un paso más y plantearon un reclamo político concreto: exigen representación “real y efectiva” en los ámbitos de decisión partidaria y electoral.
“Solicitamos una representación real y efectiva de los municipios en los ámbitos de decisión política y partidaria de la Provincia, asegurando voz y voto en las instancias de negociación, en la conformación de listas y en la definición de la estrategia electoral correspondiente al período 2026/2027”, señala textualmente el documento.
La frase fue leída puertas adentro como un claro pedido de participación en el futuro armado electoral del oficialismo y una advertencia frente a decisiones tomadas exclusivamente desde la conducción central del espacio.
En paralelo, los intendentes acordaron conformar una “Mesa Política y Técnica en sesión permanente”, integrada por representantes municipales, para coordinar políticas públicas, fortalecer la articulación institucional y canalizar demandas ante Provincia y Nación.
Unidad sí, pero con protagonismo territorial
El texto también insiste varias veces en la necesidad de sostener la unidad política y la cohesión interna del oficialismo misionero.
“Nos comprometemos a no suscribir acuerdos individuales ni adoptar definiciones políticas que contradigan los consensos alcanzados”, afirmaron los firmantes en otro de los apartados más sensibles del acta.
Sin embargo, detrás del discurso de unidad también aparece una fuerte intención de los intendentes de ganar protagonismo en la discusión política que viene.
El movimiento de los intendentes también dejó al descubierto una tensión cada vez menos disimulada dentro de la Renovación: el rechazo al esquema de conducción hipercentralizado que, según varios dirigentes territoriales, Carlos Rovira intenta sostener desde la “previa de la Legislatura”, donde se cocina buena parte de las decisiones políticas del oficialismo.
El reclamo de los alcaldes apunta directamente a esa lógica de armado cerrado y verticalista. “Queremos voz y voto”, fue el mensaje implícito de un grupo de jefes comunales que sienten que los municipios —los verdaderos sostenes electorales del espacio— vienen siendo corridos de la mesa chica donde se definen candidaturas, estrategias y acuerdos políticos. En otras palabras: los intendentes se cansaron de ser solamente ejecutores territoriales y ahora buscan disputar poder real dentro del oficialismo misionero.
Fuente: Misiones al Instante.com



