SANTO TOME. El director de Recursos Forestales de la provincia de Corrientes, ingeniero forestal Roberto Rojas, estuvo en Santo Tomé y se refirió al panorama que presenta la provincia de cara a la próxima temporada de mayor riesgo de incendios forestales. Si bien las previsiones climáticas indican la posibilidad de precipitaciones superiores a lo normal durante la primavera y el verano, advirtió que la abundante vegetación acumulada en campos y banquinas puede convertirse en un importante factor de riesgo cuando se registren períodos de altas temperaturas, viento y falta de lluvias.
En diálogo con la Digital Santo Tomé, Rojas explicó que Corrientes está ingresando en lo que se conoce como la temporada alta de riesgo de incendios forestales. Aunque actualmente las temperaturas se mantienen por debajo de los valores habituales para esta época y las precipitaciones se encuentran cercanas a los niveles normales, existe una preocupación vinculada a la gran cantidad de material combustible que se está generando como consecuencia de las lluvias.
«Estamos entrando en un período donde vamos a tener abundante material combustible en los campos y en las banquinas. Entonces, eso nos obliga a trabajar principalmente en la prevención», señaló el funcionario.
En ese sentido, indicó que desde la Dirección de Recursos Forestales se realiza un monitoreo permanente de las temperaturas, las precipitaciones y los índices de combustibilidad, que son publicados diariamente. Paralelamente, se trabaja en el fortalecimiento del equipamiento y de la infraestructura necesaria para responder ante eventuales focos ígneos.
Respecto de los recursos disponibles para combatir incendios, destacó que Santo Tomé cuenta con el servicio de una empresa que trabaja con aviones hidrantes. A esto se sumó recientemente una aeronave en el aeroclub de La Cruz, mientras que también se dispone de recursos en Colonia Carolina, cerca de Goya, y de los aviones pertenecientes al Plan Nacional de Manejo del Fuego.
Las lluvias también pueden incrementar el riesgo
Al ser consultado sobre las perspectivas para los próximos meses, Rojas explicó que las previsiones climáticas apuntan a una fase más intensa del fenómeno de El Niño, que podría generar precipitaciones por encima de los valores normales.
Sin embargo, aclaró que esto no significa que el riesgo de incendios desaparezca. Por el contrario, las lluvias favorecen el crecimiento de la vegetación y, posteriormente, cuando se producen períodos sin precipitaciones, ese material puede transformarse en combustible para el fuego.
«La lluvia genera que crezca la vegetación. Entonces, después que pasan estos períodos de lluvias queda mucho material combustible y aumenta notablemente el riesgo, más si hay altas temperaturas y épocas de viento, como solemos tener a veces en esta zona durante el verano», explicó.
Santo Tomé, el departamento con más permisos de quema gestionados
Otro de los aspectos sobre los que hizo hincapié el funcionario provincial fue la importancia de realizar las quemas controladas con la correspondiente autorización y bajo las medidas de seguridad establecidas.
En ese sentido, destacó el trabajo que viene realizando la Municipalidad de Santo Tomé a través de un área específica que acompaña a los productores y facilita la gestión de los permisos.
Rojas informó que en toda la provincia ya se llevan gestionados más de 3.000 permisos de quema y resaltó que el departamento Santo Tomé es el que registra la mayor cantidad de autorizaciones tramitadas, gracias al trabajo articulado con el municipio.
«Con una quema controlada se trabaja bajo estándares técnicos y las quemas se hacen bajo las medidas de seguridad necesarias», sostuvo.
Asimismo, insistió en que los productores y propietarios de campos deben tomar conciencia sobre la importancia de cumplir con los procedimientos establecidos y evitar cualquier tipo de quema sin autorización.
La experiencia de 2022 y la importancia de actuar a tiempo
Durante la entrevista, el director de Recursos Forestales también recordó los graves incendios registrados durante 2022, una situación que afectó a gran parte de Corrientes e incluso a provincias vecinas.
Al respecto, señaló que en aquel momento se presentaron condiciones climáticas extremas, con baja humedad relativa, vientos de hasta 60 kilómetros por hora y temperaturas que llegaron a los 50 grados.
Esas condiciones favorecieron la rápida propagación del fuego debido a la facilidad de ignición del material combustible acumulado.
«Lo que sacamos de esa experiencia es la necesidad de trabajar en la prevención, de trabajar mucho con el combustible, que las quemas que se hagan y la eliminación de los pastos se realicen de manera controlada y segura para evitar después los riesgos», manifestó.
También hizo especial referencia a los sectores de banquinas y caminos, donde la acumulación de vegetación seca puede favorecer el inicio y la propagación de incendios.
Finalmente, Rojas pidió a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y comunicar rápidamente cualquier situación de fuego que se detecte, para permitir que los organismos correspondientes puedan movilizar los recursos necesarios.
«Si bien tenemos previsiones de que vamos a tener muchas lluvias durante este verano, por experiencia sabemos que, por más que tengamos períodos lluviosos, en esos baches donde no hay precipitaciones el riesgo siempre está presente», advirtió.
Por último, reiteró la importancia de no realizar quemas sin autorización y recordó que en Santo Tomé los interesados pueden acercarse al área de Defensa Civil municipal, donde se brinda asesoramiento y asistencia para gestionar los permisos correspondientes.
La prevención, la responsabilidad de los productores y la rápida comunicación ante la aparición de focos ígneos serán fundamentales para evitar que Corrientes vuelva a atravesar situaciones críticas como las registradas en 2022.









