ALVEAR. Lo que comenzó como una denuncia por la supuesta desaparición de 23 vacunos del establecimiento rural “El Pinal” derivó en una investigación que puso al descubierto importantes irregularidades en el traslado y la documentación de hacienda perteneciente al mismo productor, según consignaron fuentes oficiales.
La investigación, llevada adelante por la Policía Rural y Ecológica, permitió establecer que no se encontraron alambrados cortados, portones violentados ni rastros de una posible faena clandestina que respaldaran la hipótesis inicial del robo.
Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento correspondientes a las fechas del supuesto hecho habían sido borradas. Además, el responsable del campo no pudo precisar con exactitud cuántos animales tenía ni identificar claramente la categoría de los 23 vacunos que denunciaba como faltantes.

MÁS DE 240 ANIMALES TRASLADADOS SIN DOCUMENTACIÓN
Al profundizar las averiguaciones, los efectivos establecieron que semanas antes se habían producido importantes movimientos de hacienda entre distintos establecimientos rurales, sin las correspondientes guías de traslado ni la comunicación obligatoria a la Policía Rural.
En el establecimiento denominado “Las Cuatro” se contabilizaron 248 animales pertenecientes al mismo productor: 118 novillitos, 102 vaquillas y 28 vacas.
Según las actuaciones, el propio responsable reconoció que parte de esos animales había sido trasladada arreando y otra parte mediante camiones, sin contar con la documentación respaldatoria ni dar aviso a la Policía Rural, tal como establecen las disposiciones vigentes.
LA INVESTIGACIÓN CONTINÚA
Actualmente, los investigadores aguardan informes solicitados al SENASA para reconstruir los movimientos de hacienda, determinar cuántos animales se encuentran debidamente declarados y establecer si existieron otras irregularidades administrativas o legales.
Hasta el momento, no se habrían reunido elementos objetivos que permitan confirmar el supuesto robo de las 23 vacas denunciadas.
Sin embargo, la investigación permitió detectar un importante desorden en el manejo y traslado de los animales, una situación que ahora deberá ser esclarecida por los organismos competentes.
Por otra parte, con los elementos reunidos por la Policía Rural, el SENASA deberá analizar los movimientos de hacienda y sus correspondientes registros.
En tanto, el fiscal interviniente estaría evaluando la posibilidad de iniciar una investigación por una eventual falsa denuncia, si se determina que la presentación original no se correspondía con los hechos reales.
La causa continúa en etapa investigativa y resta establecer con precisión qué ocurrió con los animales denunciados como desaparecidos y cuáles son las responsabilidades derivadas de los movimientos irregulares de hacienda.










