LA CRUZ. Lo que comenzó como un control de rutina en la ruta terminó desbaratando una presunta maniobra de abigeato a gran escala. Efectivos de la Policía Rural y Ecológica de La Cruz secuestraron una docena de vacunos sin marca tras una exhaustiva investigación que incluyó peritajes veterinarios y dos órdenes de allanamiento.
El procedimiento se inició sobre la Ruta Provincial 114 cuando la Policía Rural interceptó una camioneta con un arma sin papeles. La investigación posterior derivó en dos allanamientos en el establecimiento «La Casualidad», donde hallaron hacienda de dudosa procedencia.
El caso se inició sobre la Ruta Provincial 114, cuando el personal policial interceptó una camioneta Toyota Hilux que remolcaba un tráiler para el traslado de animales. Al revisar el vehículo, los uniformados hallaron una escopeta calibre 12 y varias municiones, elementos para los cuales los ocupantes no poseían ningún tipo de documentación legal.
Además del armamento, los agentes detectaron rastros frescos y fluidos dentro del tráiler que evidenciaban el transporte reciente de ganado. Ante la irregularidad del arma de fuego, las personas quedaron inmediatamente aprehendidas bajo las directivas de la fiscal interviniente, la Dra. Daniela Di Tomaso, quien ordenó profundizar las líneas de investigación para determinar el origen y destino del cargamento previo.

El rastro que llevó a «La Casualidad»
Siguiendo las huellas y el recorrido del tráiler, los investigadores rurales lograron geolocalizar los movimientos previos del vehículo. Con las pruebas recolectadas, el juez de Garantías, Dr. Gabriel Alejandro Aldaz, autorizó dos órdenes de allanamiento simultáneas en la zona.
Los operativos se concentraron en el establecimiento rural denominado “La Casualidad”. Allí, con la asistencia técnica del perito veterinario de la fuerza, el Dr. Lotero, se desplegó un minucioso trabajo de rodeo para revisar las marcas y señales de más de 300 cabezas de ganado.
Como resultado de la inspección, las autoridades procedieron al secuestro de 12 vacunos de dudosa procedencia. Los animales carecían de marca visible y los responsables del campo no pudieron justificar legalmente su presencia ni acreditar la propiedad de la hacienda.
Actualmente, la Policía Rural y Ecológica trabaja en el cotejo de denuncias de productores de la zona para intentar localizar a los verdaderos dueños de los animales secuestrados y determinar la cadena de responsabilidades detrás del traslado ilegal.










